Introducción
Luego de haber vuelto a Antioquía de su segundo viaje misionero, y de haber conocido grandes hombres y mujeres de Dios como Timoteo, Silas, Aquila y Priscila, etc. Pablo decide una vez más visitar a las iglesias establecidas en las distintas regiones de Siria, Asia y Macedonia.
Hechos 18:23 Y después de estar allí algún tiempo, salió, recorriendo por orden la región de Galacia y de Frigia, confirmando a todos los discípulos.
Desarrollo
1) Apolos… un varón de Dios
Hechos 18:24 Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras.
25 Éste había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.
– Mientras Pablo predicaba en las regiones de Siria confirmando a las Iglesias, en Éfeso un Varón llamado Apolos predicaba con gran poder el evangelio de Cristo. Solo que Aquila y Priscila lo tuvieron que corregir en cuanto al bautismo.
Hechos 18:27 Y queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído;
28 porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.
2) Pablo visita Éfeso
Hechos 19:1 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos,
2 les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
3 Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. – Luego de esto Pablo los bautizo correctamente y recibieron el Espíritu Santo con diversas señales. – Discutía en la escuela de Tiranno por dos años – Todos los de Asia oyeron la palabra del Señor – Dios hacia milagros extraordinarios por mano de Pablo… llevaban sus paños y delantales a los enfermos y estos sanaban y los malos espíritus salían.
2.1 Los exorcistas ambulantes
Hechos 19:13 Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.
14 Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto.
– pero el hombre que tenía el espíritu inmundo les dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?
– Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa, desnudos y heridos.
– Muchos de los que practicaban la magia trajeron sus libros y los quemaron en frente de todos (cincuenta mil piezas de plata)
– Pasadas estas cosas, Pablo se propuso en espíritu ir a Jerusalén, después de recorrer Macedonia y Acaya, diciendo: Después que haya estado allí, me será necesario ver también a Roma. Y envió a Timoteo y a Erasto a Macedonia y él se quedó en Asia.
2.2 Demetrio el platero
Hechos 19:23 Hubo por aquel tiempo un disturbio no pequeño acerca del Camino.
24 Porque un platero llamado Demetrio, que hacía de plata templecillos de Diana, daba no poca ganancia a los artífices;
25 a los cuales, reunidos con los obreros del mismo oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio obtenemos nuestra riqueza;
26 pero veis y oís que este Pablo, no solamente en Éfeso, sino en casi toda Asia, ha apartado a muchas gentes con persuasión, diciendo que no son dioses los que se hacen con las manos.
– Este “Camino” llamado así el movimiento cristiano que estaba cambiando el mundo.
– Este Demetrio se molestó tanto, porque habían echado a perder su fuente de ganancia (tal como en Filipo la joven que adivinaba para sus amos)
– Éfeso adoraba a la diosa Diana, equivalente griego es Artemisa, diosa protectora de la caza, diosa de la luna y símbolo de belleza. El centro de su culto estaba en Éfeso.
– hubo tal confusión en Éfeso que a una se precipitaron al teatro y sacaron a los compañeros de Pablo, a Gayo y Aristarco.
Hechos 19:30 Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron.
31 También algunas de las autoridades de Asia, que eran sus amigos, le enviaron recado, rogándole que no se presentase en el teatro. – Luego de esto un judío llamado Alejandro trató de calmar a la multitud y convencer a la asamblea, pero la gente no paraba de gritar “grande es Diana de los efesios”. Hechos 20:1 Después que cesó el alboroto, llamó Pablo a los discípulos, y habiéndolos exhortado y abrazado, se despidió y salió para ir a Macedonia. 2 Y después de recorrer aquellas regiones, y de exhortarles con abundancia de palabras, llegó a Grecia. 3 Después de haber estado allí tres meses, y siéndole puestas asechanzas por los judíos para cuando se embarcase para Siria, tomó la decisión de volver por Macedonia. – Pablo volvió por Macedonia, y cuando llego a Troas se quedó siete días allí.
3) Eutico de Troas
Hechos 20:9 y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto.
-Pablo Resucita a Eutico y se embarca por la costa de Asia hasta Mileto porque no quería pasar por las iglesias de Asia ya que procuraba estar en Jerusalén para la fiesta de Pentecostés.
4) Pablo en Mileto
Hechos 20:17 Enviando, pues, desde Mileto a Éfeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.
18 Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia,
19 sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;
20 y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,
21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.
22 Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer;
23 salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.
24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
– Este discurso me recuerda mucho al que dio M. L King la noche anterior de ser asesinado.
– Él dice “Sé que después de mi partida vendrán lobos rapaces”.
– Puestos de rodillas oraron con él, lloraron y le besaron. Doliéndose en gran manera por lo que les había dicho de que no verían más su rostro.
5) Camino a Jerusalén
Hechos 21:3 Al avistar Chipre, dejándola a mano izquierda, navegamos a Siria, y arribamos a Tiro, porque el barco había de descargar allí.
4 Y hallados los discípulos, nos quedamos allí siete días; y ellos decían a Pablo por el Espíritu, que no subiese a Jerusalén.
5 Cumplidos aquellos días, salimos, acompañándonos todos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la playa, oramos.
6 Y abrazándonos los unos a los otros, subimos al barco y ellos se volvieron a sus casas.
– Que hermosa escena! De hermandad y de amor.
Hechos 21:8 Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él.
9 Éste tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.
10 Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo,
11 quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles. – Intentaron persuadir a Pablo de no subir a Jerusalén luego de las palabras de Agabo, pero él dijo “¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, más aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.”
Hechos 21:17 Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con gozo.
18 Y al día siguiente Pablo entró con nosotros a ver a Jacobo, y se hallaban reunidos todos los ancianos;
19 a los cuales, después de haberles saludado, les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio.
– Luego Pablo sube al templo de Jerusalén, y es prendido por los judíos y golpeado y atado con dos cadenas tal cual, el espíritu Santo se lo había dicho durante todo su viaje
Conclusión
– La Valentía del Apóstol Pablo y el amor que tenía por los hermanos.
– Como no le importó sufrir ni arriesgar su vida por Cristo.
– El amor que le tenían los discípulos en todas las regiones.