Maranatha

Requisito de un Líder

1) Entérate, si cuentas con los requisitos:

Hemos tratado en las lecciones anteriores la necesidad que existe de desarrollar nuevos líderes, con una nueva mentalidad; libres de los sistemas religiosos viciados, muchos de ellos sustentados en revelaciones de dudosa precedencia y no sujetos a la enseñanza básica y limpia que nos entrega las sagradas escrituras (1 Tim. 6-3,5).

Nos resulta difícil y confuso entender por qué existen tantas iglesias cristianas con tantas diferencias y nos interesa saber si esta o aquella están en la verdad. -Si pertenezco a una congregación ¿Cómo saber si estamos en la verdad?

-Si no pertenezco a una congregación y deseo conocer a Dios, la pregunta sería ¿A cuál acudir? La verdad es que nuestra primera misión para saber si cuento con los requisitos para ser un líder cristiano es informarme de buena fuente:

A) Si cumplo los requisitos como cristiano.

a) Creer en Jesucristo como hijo de Dios (1 Jn. 5,20).
b) Ser bautizado en su nombre para perdón de pecados (Hchs. 2-37,38) (Jn 3-5).
c) Recibir y mantener el Espíritu Santo.

B) Si dispongo de una buena preparación:

a) Considerar y ampararse bajo la guía de un buen maestro, que lo instruya en aquellas cosas que no comprende.
b) Leer la Biblia en forma habitual. (Jn 5-39) (1 Tim. 3-6) (2 Ti 3-16,17).
c) Instruirse en temas de conocimiento general que le ayudarán a comunicar y compartir mejor sus ideas.

C) Crear el hábito de orar (conversar fluidamente con Dios, creyendo que sin su comunión nada bueno haremos).


“Es un principio indiscutible que para saber mandar es preciso saber obedecer.”
Aristóteles

Conocido es que a pesar de que existen muchas corrientes religiosas, todas las cristianas, casi sin excepción, reconocen la Biblia como su base doctrinal. Por tanto, al conocer su contenido, solo entonces podremos conocer la verdadera voluntad de Dios.

“El tiempo que tardaríamos en leer la Biblia completa, en razón de 3 minutos por página, sería de aprox. 65 hrs.” (2 días y medio aprox.)

Observando el dato anterior, es curioso que cristianos que llevan 10 o 20 años en su iglesia no hayan leído la Biblia completa al menos una vez en su vida, y aún más es vergonzoso que muchos líderes cristianos (Obispos, Pastores, Ancianos) tampoco lo hayan hecho.

2) No debe aumentar bienes:

Notorio es que la tentación de alcanzar poder y todo lo que queremos rápidamente nos deja a merced y sujeto a nuestras pasiones, pasiones que muchas veces al ser desentrenadas nos destruyen, a nuestras familias y a la sociedad. Como líderes ministradores de las cosas de Dios, no debemos buscar como fin la riqueza o la falsamente llamada por muchos “prosperidad” (1 Ti. 6,9).

“Si tienes mucho da tus bienes, si tienes poco da tu corazón.”
Anónimo

Una de las primeras enseñanzas que recibimos como seguidores de Jesús es que él venció la tentación, cuando en el desierto se le ofrecieron todos los reinos del mundo si se apartaba de su camino, para no hacer la voluntad de su padre. (Mt. 4-8,10)

Tenemos la promesa de Dios que nos dice que nada nos faltará. (Heb. 13-5)

Numerosas son las enseñanzas bíblicas no contra el dinero, sino contra la ambición y la avaricia, pues el amor al dinero es la raíz de todos los males. (1 Ti 6-10) (1 Tim 3,3) (1 Tim 3,8)

No debemos confundir el no buscar riqueza con no tenerla, Dios dará riquezas (1 Tim. 6 17,18), a unos para que las compartan con otros (2 Cor. 9 7,8).

*Primero nuestro fin es predicar a Cristo y la vida eterna.

Si alguno desea bienes o riquezas trabaje y no use el nombre de Dios para enriquecerse, para que no caiga en condenación. (2 Ped. 2,3) Uno de los principales requisitos impuestos por Dios para los reyes de Israel era que no se aumentaran bienes ni mujeres ni caballos ni plata ni oro, entendiendo que sí debían esforzarse por elevar el nivel económico del país, incluyéndose. (Dt 17-15,17).

Como conclusión, podemos decir que somos administradores de los bienes que han sido puestos en nuestras manos en beneficio de los más necesitados.

“Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos.”
Albert Einstein


3) Valores personales:

La labor de un embajador en otro país consiste en representar los intereses de su nación. Relegando a segundo plano sus intereses personales, debiendo negarse a sí mismo para reflejar la imagen que sea necesaria y adecuada a las circunstancias del momento. A través de él, tendríamos que recibir una imagen clara del país que representa. Así también en nosotros debe prevalecer primordialmente el carácter y las virtudes de aquel a quien representamos. Nuestra actitud frente a los demás debe ser de tal manera que representemos la voluntad de Dios, pues también hemos sido nombrados como embajadores del reino de Dios en la tierra (2 Co 5-20).

Una de las primeras señales de que hemos adquirido madurez será la constancia en mantener y perfeccionar a lo largo de nuestras vidas los valores que enumeraremos a continuación. (Stgo 1-8).

  1. Fortaleza; La virtud de los convencidos; la virtud de aquellos que por un ideal que vale la pena son capaces de arrastrar los mayores riesgos.
  2. Esperanza; La virtud de cultivar la calma en los momentos de adversidad.
  3. Confianza; Es la certeza de un resultado favorable, aún más allá de lo razonable.
  4. Optimismo; Fuerza interna generada por algunos seres humanos, alimentada por las cosas positivas.
  5. Empatía; Es la capacidad que tiene el ser humano para conectarse a otra persona y responder adecuadamente a las necesidades del otro, a compartir sus sentimientos e ideas de tal manera que logra que el otro se sienta muy bien con él.
  6. Generosidad; Desprendimiento liberal y gustoso de todo tipo de bien.
  7. Amor; El más grande y perfecto de los sentimientos humanos que consigue desarrollar capacidades de entrega absoluta por otro ser.


“Cristo no nos libera de sufrimiento, sino de sufrir inútilmente.”

Todos estos valores y sentimientos motivaron a uno de los más grandes líderes del cristianismo como fue el Apóstol Pablo. Examina el texto que aparece en 2 Corintios capítulo 4 versos 7 al 11, allí encontrarás cómo a lo largo de la vida pudo enfrentar con gozo el servicio para Cristo, de lo cual nos hace partícipes. Cada uno de estos valores será apoyo para andar en la verdad. Cristo dijo que Él era el camino, la verdad y la vida; este bien tan preciado como es la verdad se ha cambiado actualmente por la mentira que suele ser más natural de lo que parece. Actuando a conveniencia según sea la necesidad, muchos se han apartado. Solo manteniendo firmes estos principios podremos permanecer en la verdad.

“El castigo de un embustero es no ser creído aunque diga la verdad.”
Aristóteles

Cabe destacar que es posible añadir cada día un poco más de virtud en nosotros si ejercitamos nuestros sentidos haciendo bien, como aquellos que ejercitando sus cuerpos llegan a desarrollar su musculatura o como el que practica un deporte se perfecciona más cada día (Heb 5-14).

Trabajo Práctico:

a) Investiga qué requisitos debe cumplir un Diácono.
b) Considera cuántos de tus dichos llevas a la práctica.
c) Mide tu generosidad regalando algo realmente apreciado por ti.
d) Averigua y considera cuál es tu testimonio entre los que te rodean, esto dirá mucho de tu verdad.

Resumen: Guardar una disciplina conforme a la voluntad de Dios nos permitirá acceder a las bendiciones; por otra parte, guardarnos de seguir el camino de aquellos que siguiendo las riquezas se engañan a sí mismos y a muchos.

Que la infinita misericordia de Dios enternezca muchos corazones para escuchar su llamado.

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