Ansioso y expectante se encontraba Enrique, era su cumpleaños número 12. A pesar que había sido un año duro y difícil, él esperaba que sus padres y familiares, se hubieran olvidado de sus travesuras y así recibir los mejores regalos. En la pequeña celebración se vio rodeado de ellos, unos grandes, otros pequeños, los papeles de regalos que los envolvían, presentaban distintos diseños y motivos.
Sin embargo, al abrir, cada uno de ellos era una verdadera sorpresa, que poca relación tenía con el tamaño de la caja y el color del papel. A pesar de esto, fueron todos muy bienvenidos. ¡Eran todos regalos!
¿Qué es un don espiritual?
Es un regalo de Dios a los hombres (Ef. 4:8) por lo cual dice; subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.
Como Enrique, no se sentía merecedor de sus regalos, así muchas veces los creyentes, pensamos que tenemos que haber hecho algo especial para recibirlos, olvidándonos que es, un regalo (1Co 2:9) Antes como está escrito; cosa que ojo no vio, ni oreja oyó. Ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Con la avidez que abría sus presentes, es como nosotros debemos descubrir el don que ha sido preparado para nosotros (1Co 12:7) Empero a cada uno le es dada manifestación del espíritu para provecho. Y así como la apariencia de ellos, no dice relación con la importancia de su contenido, así un don no es más importante que otro (Ro. 12:3-5) Digo pues por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos los miembros no tienen la misma operación. Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.
Propósito de los dones:
Dividiremos los propósitos en dos categorías.
A) Edificación de la iglesia (Ef 4:12)
Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo. Como no hay un número determinado, que nos diga cuántos obsequios se recibirán en una celebración. Así Dios no limita los dones a sus hijos (Ro 12:6) de manera que teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada… Todo obsequio es dado, para algún uso en particular, así debemos buscar, bajo la guía de Dios, el verdadero uso que se le ha de dar a cada don para provecho (Ro 12:6-9) de manera que teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; O si ministerio en servir, o el que enseña, en doctrina. El que exhorta en exhortar, el que reparte hágalo con simplicidad, El que preside con solicitud, el que hace misericordia con alegría. El amor sea sin fingimiento, Aborreciendo lo malo, llegándoos a lo bueno. Aquel que conoce el corazón, sabe cuál es el regalo que nos entregará las mayores satisfacciones y nos hará sentirnos útiles en medio del cuerpo de Cristo, que es la iglesia.
B) Conversión de los incrédulos (1 Co 14:21-22)
En la ley Está escrito; en otras lenguas y en otros labios hablaré a este pueblo, y ni aún así me oirán, dice el Señor. Así que, las lenguas por señal son, no a los fieles, sino a los infieles, mas la profecía no a los fieles, sino a los fieles.
Es bueno pensar que Dios, no solo es Dios de cristianos, sino de todos los hombres, es pues necesario aprobar que los dones, se han de ministrar para el beneficio de todo ser humano, llámese cristiano o no (Hech. 8: 6-8) Y las gentes escuchaban atentamente animadas las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados, así que había gran gozo en esa ciudad. (Hech. 17:22 y 34) Estando pues Pablo en medio del areópago, dijo: varones atenienses, en todo os veo como más supersticiosos… mas algunos creyeron juntándose con él, entre los cuales también fue Dionisio el del areópago, y una mujer llamada Damaris, y otros con ellos.
Así, compartiremos la alegría del regalo recibido, con todos aquellos que sean beneficiados del don de Dios.
Conclusión
Cada miembro es receptor de uno o más dones espirituales, que debe desarrollar, no con un espíritu de vanagloria, sino en humildad, pues la diversidad de dones no debe destruir la unidad de la congregación, pues siendo un solo cuerpo, sus miembros son muchos, no considerando que un don es mayor que otro. Suministrando la importancia necesaria a tan grande gracia dada por Dios, para la salvación de la humanidad. Es erróneo pensar, en medir nuestra condición espiritual, basado en el, o los dones depositados por Dios en nosotros, pues Cristo dijo “por sus frutos los conoceréis” (Mt 7:16). Cuidemos de añadir a los dones, el amor necesario (1 Co 12:31) para que sirvan de edificación, sin permitirnos el apoderarnos de la gloria, que solo a Dios Pertenece. (1 Pe 4:11).
Piensa que no cualquiera puede ocupar tu lugar dentro de la iglesia, pues Dios te ha dado un lugar especial en ella, es así que ningún miembro, por inútil que parezca, está demás en el cuerpo. Por demás, no preocuparse de esta herramienta, sería menospreciar el don divino.
En el próximo estudio analizaremos el contenido de los
diversos regalos o dones que Dios tiene para TI.
Preguntas
- ¿Has descubierto tu don?
- Si no sabes cuál es tu don ¿qué harías para descubrirlo?
- ¿Cómo podrías desarrollarlo?
- ¿Qué es un don de Dios?
- ¿Crees que no trabajar tu don es menospreciar el regalo de Dios?
- ¿Es tu don solo para los que tú aprecias?
Que Dios te bendiga.